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Dom, Jun

Productores de durazno se preparan para exportar a Argentina y Brasil

Agrícola
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Los duraznos del valle alto se destacan por su color, sabor y textura. | José RochaLaura Manzaneda.- Cada año los municipios del valle alto incrementan y mejoran su producción de durazno. En esta gestión calculan cosechar más de 300 toneladas, duplicando las 150 producidas en 2017. Basados en estos buenos rendimientos, los agricultores se preparan para exportar esta fruta a Argentina y Brasil en 2020.

Además, de forma paulatina están cubriendo la demanda nacional y con ello ha disminuido la importación de duraznos de los países vecinos, Estados Unidos y China.

En 2014, el país importó más de un millón de kilos de durazno de Estados Unidos, Perú, Chile, Argentina y China por un valor de 306.680 dólares. El principal proveedor era Perú con 741.200 kilos, seguido de Argentina con 208.043, Chile con 84.959, Estados Unidos con 235 y de China con 122 kilos.

Esas cifras para el 2018 variaron drásticamente, de Argentina, Chile y Perú tan sólo se importó por un valor de 60.025 dólares; 63.918 kilos de Argentina, 47.840 de Chile y 1.400 kilos de Perú. De China y Estados Unidos ya no se internó nada.

Nuevas perspectivas

Ahora Argentina y Brasil están demandando los duraznos cochabambinos. El requerimiento de ambos países es de 100 toneladas, 50 cada uno. La exportación se realizaría entre enero y abril (época de cosecha).

El sector espera producir el próximo año unas 400 toneladas con las que abastecerán el mercado interno y el pedido de exportación que tienen de los dos países vecinos.

No obstante, para enviar los duraznos al exterior deben cumplir varios requisitos, por ejemplo en el embalaje, el modo de cosecha, la calidad de las frutas y contar con diferentes certificaciones.

El gerente de la Mancomunidad del Valle Alto, Franolic Huanca, informó que los productores realizarán los trámites, capacitaciones, conseguirán las acreditaciones y los permisos correspondientes durante esta gestión para exportar la fruta en 2020.

“Estamos iniciando ese trámite, se va a trabajar con el Ministerio de Relaciones Exteriores para ver cómo podemos sacar el producto. Nos hemos puesto una meta: sacar nuestro producto. Seguramente a finales de año vamos a tener resultados y el Senasag va ingresar a los huertos para evaluar la producción”, explicó Huanca.

Anotó que una vez encaminados los trámites en el Ministerio del Gobierno respectivo, empezarán a promocionar la producción de durazno de los valles cochabambinos. “Vamos a iniciar de manera unida, para concretar la exportación. El pasado año, no lo hicimos, porque no teníamos esta capacidad (de ahora) de producción”, indicó el dirigente.

Más calidad y cantidad

Huanca resaltó que este año la cosecha ha sido muy buena, de mejor calidad y cantidad debido a las lluvias que se han registrado.

“Nuestro producto está saturado, muy cargado, hay hartísimo. Este año, nuestra producción ha sido mayor que la de La Paz”, dijo el representante de la Asociación de Productores Asofrut de San Benito, Lucio Gutiérrez Quinteros.

La buena cosecha ha causado que el precio de la fruta baje. En 2018, la caja de durazno de primera superaba los 300 bolivianos, ahora esa misma calidad está en 120 bolivianos. “El extra, que es el más grande, está en 220 bolivianos y el durazno de primera en 180, en 2018 estaba a 320 bolivianos y la tercerita, que llamamos, estamos vendiendo hasta en 80”, dijo el representante.

Huanca resaltó que el mejor durazno de Bolivia se produce en los municipios de San Benito, Arbieto, Tarata, Punata y otros del valle alto. “En Cochabamba superamos la calidad de la chilena, en ese país no hay duraznos como los nuestros. Su dulzura y sabor no lo tienen ni la paceña ni la chilena ni la peruana”, afirmó.

El 70 por ciento de la producción de durazno del departamento se queda en los mercados de Cochabamba y el resto va a otras ciudades del país, donde son muy cotizados. Varios agricultores tienen contratos firmados para la venta de su producción incluso antes de la cosecha. “Cuando ya está lista la fruta se llevan todo a otra ciudad”, explicó Huanca.

 

IMPORTACIÓN DE DURAZNO ENLATADO

En el país, la importación de durazno enlatado ha tenido un leve incremento.

En 2018 ingresaron 7,1 millón de kilos por un valor de 3,8 millones de dólares. En 2014 se habían importado 6,6 millones de kilos de durazno en lata por un valor de 5,7 millones de dólares, según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

En 2018, Bolivia también exportó 160.655 kilos de durazno en lata por un valor de 209.550 dólares, pero el IBCE no tiene el dato del destino del producto.

Gran parte de la producción de durazno del país se la comercializa directamente como fruta fresca.

 

PRODUCTORES VENDEN LA FRUTA DIRECTO AL CONSUMIDOR

REDACCIÓN CENTRAL

Los productores de durazno del valle alto de Cochabamba dejaron de vender su producto por cajas en la zona de San Carlos y se instalaron en predios de ex Cordeco, en la avenida Aroma, debido a conflicto con otros comerciantes.

El presidente de la Mancomunidad de Municipios del Valle Alto, Franolic Huanca, explicó que los comerciantes con puestos fijos de San Carlos pidieron el retiro de los productores de duraznos, que llegaban al lugar los días de feria (miércoles y sábado) desde las 02:00 para vender su producción al mayor.

La venta en los predios de ex Cordeco se inicia desde muy temprano todos los días y se prolongará hasta que finalice la cosecha de durazno.

En el departamento se producen 30 variedades de duraznos. Gumucio Reyes, Texas y Precocinho son las principales

La variedad Gumucio Reyes es la más cultivada debido a que es resistente a todo clima y apetecida por su sabor dulce, su pulpa jugosa y su rendimiento, ya que cada árbol puede producir hasta dos cajones de durazno.

Esta fruta comenzó a producirse en el valle alto en huertos privados en la década del 50. Sin embargo, recién 20 años más tarde, en 1970, los cultivos se potenciaron con la Huerta Experimental de San Benito, hoy administrada por la Secretaría de Desarrollo Productivo de la Gobernación.

En los años 80 se comenzó a explotar el cultivo de durazno comercial y en la actualidad el valle alto es el principal productor de duraznos del país.

 

SAN BENITO ES EL MAYOR PRODUCTOR DE DURAZNO

REDACCIÓN CENTRAL

Seis municipios del valle alto son los principales productores de durazno del departamento, pero San Benito, conocido también como la “capital del durazno”, es el mayor con una superficie cultivada de 220 hectáreas y una producción de 9.579 quintales.

Otros municipios cochabambinos que destacan en superficie cultivada de durazno son Arbieto con 143 hectáreas, Pojo con 56, Pocona con 45, Pasorapa con 39 y Punata con 35 hectáreas, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2017.

Debido al potencial de San Benito para producir la fruta, el Fondo Nacional de Desarrollo Alternativo (Fonadal) en 2016 suscribió un convenio con la Gobernación para cofinanciar la construcción del Complejo Frutícola en la Estación Experimental de San Benito, provincia Punata.

El complejo tiene como objetivos producir plantas de calidad, fortalecer la capacidad productiva del departamental y generar innovación.

El presupuesto asciende a más de 11,5 millones de bolivianos, de los cuales 9 millones financia el Fonadal y el resto la Gobernación.

En Bolivia, el durazno está entre las seis especies frutales más importantes junto al banano, la naranja, la mandarina, piña y uva. Su volumen de producción es de 38.131 toneladas métricas.

Se produce en seis departamentos del país y el periodo de cosecha se encuentra entre enero y abril.

El consumo se realiza normalmente en su forma natural, aunque también se lo procesa para la elaboración de mermeladas, dulces, jugos y mok’o chinchi (durazno deshidratado).

La oferta también proviene de Argentina (10 %) y Chile (90%).