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Aumenta el comercio ilegal de insumos agrícolas

Internacional
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Estudios sobre la problemática del comercio ilegal publicados en Brasil y México.

El 2021 cierra con la publicación de dos estudios sobre la problemática del comercio ilegal de productos de protección de cultivos en Latinoamérica. Los estudios fueron realizados en Brasil y México, dos de los tres mercados agrícolas más grandes de la región.

El Instituto de Desarrollo Económico y Social de Fronteras de Brasil (IDESF) encontró que un 25% del mercado de agroquímicos de Brasil es ilegal. El IDESF desagrega los diferentes tipos de plaguicidas utilizados en Brasil y describe las formas en que se comercian las versiones ilegales de esos productos, siendo las más comunes el robo, falsificación y contrabando.

Solo en el 2020, la Polícia Rodoviária incautó 70 toneladas de agroquímicos ilegales en carreteras brasileñas. El Estado más impactado según cifras de incautaciones es Mato Grosso Do Sul, seguido por Minas Gerais y Sao Paulo. Las rutas más usadas inician en la zona de la triple frontera, particularmente en Foz do Iguaçu pasando Rio Grando do Sul. Cascavel se ha convertido en una intersección y especie hub del comercio ilícito. La identificación de rutas ha servido para construir mapas de calor a partir de incautaciones históricas durante operativos como Horus, Muralha, Agata, Zephyros, Principio Ativo, QR-CODE, Webcida y Piratas do Campo.

Los mapas de calor son fuentes de inteligencia útil para planear operativos, e incluso sugieren los momentos más críticos. Por ejemplo, durante el mes de enero hay mayor tráfico ilegal. En ese mes suceden 50% de las incautaciones de todo el año. Esta tendencia se explica por la coincidencia con el fin de la safra de la soja cuando se requiere mayor control fitosanitario. Diferencial cambiario, o impuestos diferentes entre países vecinos también son disparadores del comercio ilegal.

El informe aborda la situación de países limítrofes con Brasil, resaltando casos particulares. Por ejemplo, el benzoato de emamectina ha sido ampliamente contrabandeado desde Paraguay, Uruguay y Bolivia hacia Brasil. Se sabe cuando el contrabando proviene de Paraguay por las diferencias en concentraciones de formulación autorizadas en ambos países. Mientras en Brasil está autorizada una formulación al 5% de concentración, en Paraguay pueden llegar hasta el 95%. Consecuentemente, formulaciones mayores al 5% encontradas en Brasil no pudieron ser importadas legalmente.

El umbral de la concentración en la emamectina tiene implicaciones para el manejo y aplicación de buenas prácticas agrícolas. El producto debe venderse bajo receta agronómica en Brasil. Como se intenta ocultar la concentración del producto contrabandeado para prevenir su incautación, se puede generar un riesgo inaceptable a la salud y el ambiente si los diferentes operadores del producto la desconocen al dosificar.

Otro blanco para el contrabando hacia Brasil muy posiblemente será el paraquat ya que su registro fue cancelado y había plazo a julio del 2021 para agotar inventarios. Como el producto aún tiene registro válido en los vecinos Argentina, Uruguay y Paraguay, se espera supla agricultores brasileños acostumbrados al producto. Precisamente en el Encuentro sobre Comercio Ilegal de CropLife Latin America de octubre pasado, las prohibiciones y cancelaciones de registro de agroquímicos también fueron identificadas como disparadores del comercio ilegal. Situación parecida a la del paraquat en Brasil se vive en el Perú. Una decisión regulatoria sobre ese ingrediente activo está provocando contrabando desde Bolivia por Puno y Ecuador.

El estudio del IDESF alerta sobre el involucramiento del crimen organizado con posibles vínculos al narcotráfico y lavado de dinero. Por ejemplo, el operativo Zephyros incautó plaguicidas junto con 3,500 kilos de marihuana, cartones de cigarrillos y haciendas con cabezas de ganado bovino. Además, preocupa una escalada de violencia por el uso de armamento pesado en acciones premeditadas y bien planificadas, particularmente en robo de mercancías.

Este estudio se realiza 5 años después del realizado por la Federaçao das Indústrias do Estado de São Paulo (FIESP) que ya había encontrado un 24% de producto ilegal existente en Brasil.

Mercado de plaguicidas ilegales en México
El estudio en Brasil fue publicado con una semana de diferencia con el del Observatorio Nacional Ciudadano de México, una ONG interesada en reducir la criminalidad en México.

Mediante una metodología cualitativa basada en gran medida en entrevistas, el estudio categorizó la ilegalidad de forma similar a Brasil. México tiene productos sin registro, falsificados que aprovecha los envases de los originales, contrabandeados, adulterados y robados. De igual manera, cifras históricas de incautación permiten levantar mapas de calor del territorio mexicano para cada modalidad de comercio ilícito.

En cuanto a cuantificación del problema, el estudio describe una investigación sobre retorno de envases vacíos a 23 centros de acopio del programa de AMOCALI en 13 Estados, resultando en 13% de ellos no teniendo un registro válido. Por lo limitado de la muestra, el Observatorio Nacional todavía considera esa cifra conservadora debido a la naturaleza clandestina de la actividad ilegal que impide tener información de calidad y confiable. Por ende, estima que el comercio ilegal de plaguicidas en México asciende a un 15-20% del los 1,4 billones de dólares anuales que representa dicho mercado.

Además, el Observatorio Nacional Ciudadano revisó sitios de venta en línea de agroquímicos, encontrando oferentes del producto ilegal que ya usan dicho canal.

Otra perspectiva que aborda el estudio en México es la relación entre los riesgos y efectos de los plaguicidas ilegales con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS. Este mercado ilícito afecta la salud y el bienestar de la población (trabajadores, jornaleros, consumidores finales), afecta al ambiente y la diversidad biológica, afecta la seguridad económica y por lo tanto no permite el avance hacia una agricultura más sostenible.

El estudio mexicano coincide con un reciente Informe sobre Gobernanza Regulatoria a cargo de la OCDE. El Informe, primero y único en su especie al nivel mundial, revisa la política regulatoria para agroquímicos en ese país y ofrece 14 recomendaciones de mejora. La OCDE no exime a México del flagelo del comercio ilegal de plaguicidas mundial que estima entre 10 y 25%, coincidiendo con las estimaciones del Observatorio Nacional Ciudadano. Entre sus recomendaciones, la OCDE sugiere tener marcos regulatorios apropiados, sistemas de detección efectivos y se ofrece su plataforma de alerta de cargas internacionales sospechosas. Adicionalmente, la OCDE tiene una Guía con Mejores Prácticas para combatir el comercio ilegal específico de plaguicidas. Son 105 puntos para todo el encadenamiento, desde manufactura, transporte, venta, uso y disposición final de envases. CropLife Latin America realiza frecuentes entrenamientos para divulgar esas guías.

Los resultados de ambos estudios se unen al del Instituto Boliviano de Comercio Exterior que encontró que el mercado de productos ilegales ascendía a 45 millones de dólares anuales en el 2019. Colombia por su parte espera pronto publicar un estudio sobre el comercio electrónico ilegal de plaguicidas en su país, lo cual ya es tendencia mundial en crecimiento.