19
Jue, May

El impacto de la guerra en Ucrania en la exportación de granos de Argentina

Internacional
Tools
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times
Varios los países sudamericanos basan su economía en la industria agropecuaria, cuyos productos están más caros que nunca. Sin embargo, la producción también se ha encarecido, dejando un saldo no tan positivo.

La guerra en Ucrania subió el precio de los granos a máximos históricos, precios que siguen rompiendo récords con el paso de los días y con la prolongación de la invasión rusa. El valor actual de 383 dólares por tonelada de trigo resulta particularmente alentador para países como Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil, debido a la importancia que tiene el sector agropecuario en las exportaciones de estas naciones sudamericanas. De hecho, en el caso de Argentina, casi el 67% del dinero que ingresa al país proviene de este tipo de exportaciones.

Los mercados reaccionaron en una primera instancia debido a la especulación y al temor de que las cadenas de suministro se vean severamente impactadas. Con todo, y pese a la incertidumbre sobre los alcances y el tiempo que durará el conflicto bélico, los expertos ​advierten​ que la bonanza que se predijo en un primer momento podría no llegar a ser tan real debido a la serie de factores que influyen en la producción agrícola.

 

Los fertilizantes son exportados en gran parte por Rusia, lo que ha aumentado enormemente su precio en el mercado.

Por otro lado, los fertilizantes también afectan enormemente la producción de maíz, trigo, cebada y granola. Rusia es el principal exportador de fósforo y nitrógeno que sirven para la siembra. "El costo de los fertilizantes se ha incrementado mucho más que el precio del grano. Para que tengan una idea: antes de la guerra, el impacto que tenían los fertilizantes en el producto final era del 20%. Hoy ese costo llega a más del 63%, lo que nos deja incluso números negativos en la producción de maíz, para dar un ejemplo”, explica el agrónomo argentino Daniel Miralles.

Y agrega que, "de durar la guerra, la situación empeorará porque habrá menos oferta de abonos, ya que el fertilizante nitrogenado se produce a base de gas, por lo que su precio aumentará aún más, haciendo que sea más caro producir. Como consecuencia se producirá menos y el precio final será mayor. Esta realidad se puede extrapolar a toda la región del hemisferio sur porque el escenario es exactamente el mismo”.

Futuro prometedor de la soja y sus derivados

El cultivo que sí puede generar ganancias importantes en países como Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil es la soja, porque su producción es más barata y productos como el aceite de soja pueden eventualmente ganar espacio ante la falta del aceite de girasol a nivel mundial.

Además, hay que considerar que en un escenario tan complejo como el actual, se reducen las áreas de cultivos y se privilegia aquellas siembras económicas y que producen más. "Hoy en Argentina se estima que la superficie sembrada baje entre un 5 y 7%. Los efectos se agudizarán en la siembra de verano del maíz, no así en la soja que no necesita fertilizante. Por eso, probablemente aumente el cultivo de este producto, así como el de girasol (por su precio en el mercado), y disminuyan los otros. Esto se verá concretamente en la campaña de septiembre en adelante”.

(ers)

Fuente DW