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Dom, Jun

Crisis acelerada

Actualidad
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De Humberto Vacaflor.- La Cámara Nacional de Industrias informó que la producción del sector en 2018 fue la mitad la de 2016 y todos los demás indicadores dicen que este no es un momento de “desaceleración”, sino de una acelerada crisis. El precio está rondando su precio más alto en 3 meses gracias a una renovada confianza en el mercado con respecto al final de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Si se resuelve la tensión comercial se espera que la demanda de petróleo aumentaría.

La reducción esperada de la producción mundial de petróleo como resultad de las sanciones a Venezuela y los recorte de producción programados por la OPEP solo elevaría el precio aún más.

En vista de que YPFB no puede producir suficiente volumen de gasolina y diésel, el gobierno ha decidido pedir auxilio al agro cruceño para que ayuden con alcohol y biodiesel. Las exportaciones de gas natural están virtualmente interrumpidas por la crisis en la producción, según lo admiten las propias cifras oficiales.

La construcción está en crisis, como denuncia la Caboco (Cámara Boliviana de la Construcción) en documentos referidos al sistema tributario asfixiante impuesto por el gobierno. Esto sumado a que las obras financiadas por el Estado no son pagadas a tiempo sino con demoras de hasta tres años.

Eso sin contar con que la demanda de bienes inmuebles se ha frenado en seco, lo que tendría que reflejarse en el sistema financiero, salvo que algunas de esas obras hayan sido financiadas con recursos provenientes de otras fuentes, quizá non sanctas.

Los bancos dicen que los créditos del sistema de vivienda social y de la producción, que deben conceder de manera obligatoria con tasas de interés fijadas por el gobierno, han creado ahogo en el sector y piden flexibilizar las condiciones. El ministro del ramo responde diciendo que los bancos podrían repatriar la liquidez que tienen en el exterior para cubrir el déficit provocado por la caída de los depósitos y el incremento de la cartera, porque el gobierno no piensa cambiar las reglas para los créditos “regulados”.

Comibol está en terapia intensiva, mientras su empresa estrella, Huanuni, sigue perdiendo dinero, además de mineral a manos de los ladrones, con un ingenio que no funciona y que le costó 50 millones de dólares, pero debe pagar el doble aguinaldo decidido por los estrategas de la campaña electoral.

Por cuarto año consecutivo, en 2018 se dio un déficit de la balanza comercial, esta vez de 936 millones de dólares y, como van las cosas, este año se dará un déficit aun mayor en vista del derrumbe de las exportaciones de gas.

En suma tiene cara de crisis, las cifras dicen que es una crisis, los empresarios están hablando de crisis, los consumidores han restringido sus compras y los inversionistas han frenado sus proyectos… por lo que habría que llamarle crisis. “Desaceleración” ya no sirve para definir esta crisis.

La cifra oficial del PIB es positiva por lo que técnicamente no se puede hablar de recesión. De lo que sí se puede hablar es de una crisis que representa un cambio negativo.