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Lun, Ago

Gobierno sin capacidad de crear empleos productivos

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Economista Ernesto Bernal
Trabajos informales y de sobrevivencia se crearon en 2020, pero creció el número de funcionarios públicos a más de 500 mil.
El empleo informal tiene un alto nivel en el país y fue uno de los sectores más afectados por las restricciones aplicadas en 2020, al igual que el formal, ya que muchas empresas redujeron sus planillas y ahora que la economía sale de la recesión, los mercados y el comercio retoman nuevamente sus actividades, debido a que el Gobierno no tiene capacidad de crear fuentes de trabajo productivas, reflexionó el economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Ernesto Bernal.
Considera que los niveles de desempleo en el país son altos, y el sector informal tiene un porcentaje del 80 %, y el resto pertenece a la actividad privada, y la pandemia provocó muchos problemas a este sector.
Mientras tanto, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, asegura que el 2021 se crearon 1,2 millones de empleos, pero no explica en qué sectores, a pesar del crecimiento del número de empresas inscritas, que por lo general son más unipersonales.
Las restricciones en 2020 provocaron la multiplicación de los mercados en todas las zonas barriales a nivel nacional, debido a la necesidad de llevar dinero a casa, ya que los bonos del Gobierno transitorio no fueron suficientes.
A pesar de los controles realizados por las autoridades municipales y policiales, no lograron frenar la proliferación de mercados de barrio. El comercio creció y también contrabando.

Vulnerables
Los empleos informales son vulnerables, y también los formales, pero el primero fue el más afectado en la pandemia, debido a que trabajan al día, y las políticas restrictiva provocaron desempleo, y una muestra es la estadística a julio cuando la tasa subió a 12 %, pero cerró el 2020 con 8,2 %, y a octubre de 2021 bajó a 5,2 %.
Bernal lamenta que el Gobierno no tenga capacidad de crear fuentes productivas, pero a nivel de Estado alberga a más de 500 mil funcionarios públicos, que genera un déficit fiscal anualmente.

Reposición
Entre tanto, el especialista en temas laborales, Bruno Rojas, aclaró el pasado miércoles que en la gestión 2021 no se generaron 1,1 millones de fuentes laborales con la consecuente reducción de la tasa desempleo de 11,6 % a 5,2 %, sino que de lo que se trata es de la recuperación de los empleos perdidos en la gestión 2020 con la reactivación de los sectores económicos y no por impulso de políticas del Gobierno, según ANF.
Para el economista Gonzalo Chávez, muchos de esos empleos son “en el ámbito informal y de sobrevivencia”, señala ANF.

Impuestos
Asimismo, Bernal reflexiona al indicar que la base tributaria debería ampliarse a grandes rubros que no pagan impuestos, y a las empresas consolidadas un aumento, solo las perjudica en estos momentos, que se busca generar fuentes de trabajo.
“Creemos perjudicial cargar y aumentar” impuestos a las empresas consolidadas, señaló Bernal a tiempo de indicar que el sector privado tiene la capacidad para generar nuevas fuentes de trabajo, pero el Estado debe dar las condiciones y garantías.
Dijo que los bolivianos requieren empleos dignos con todos los servicios que contempla la ley, pero los informales no cuentan con seguridad social.

Oruro
Por otra parte, Bernal comentó que si bien el carnaval de Oruro genera un movimiento económico importante para la región, de acuerdo a un estudio de investigación, no todos los recursos se quedan en la ciudad.
Explicó que vienen de otros departamentos trayendo artesanía, así como turistas para observar el Carnaval, pero espera que no se lleve a cabo debido a la cuarta ola de la pandemia, que duraría en promedio 160 días, o sea hasta marzo.
Llevar adelante el Carnaval es perjudicial en temas de salud, ya que de los 350.000 habitantes que tiene la región, la población sube a más de 500 mil, por lo que el contagio sería masivo, reflexionó.

Covid-19
El covid-19 ha dejado a muchos trabajadores de todo el mundo a la deriva, especialmente en los países más pobres, dijo Samuel Munzele Maimbo, director de la Vicepresidencia de Financiamiento para el Desarrollo del Banco Mundial, en su blog de la entidad internacional.
Por esa razón, la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco Mundial está intensificando sus actividades para proteger las vidas y los medios de subsistencia de las personas, señala.
«Un empleo puede ser transformador. Es una fuente de ingresos y de sustento, de identidad y realización, de rutina y aprendizaje. También puede proporcionar el respaldo necesario para amortiguar el golpe de una crisis multidimensional de importancia, como una pandemia mundial», explica.
Sin embargo, en los países más pobres del mundo —a los que brinda asistencia la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco Mundial—, la necesidad de empleo era elevada incluso antes del covid-19. Se necesitaban alrededor de 20 millones de empleos anuales para los 10 años siguientes, solo para seguir el ritmo de ingreso de los jóvenes en el mercado laboral. Por lo tanto, somos testigos de que las personas más vulnerables del mundo ahora se encuentran en una situación aún más desfavorable, asegura.
El covid-19 ha dejado a muchos trabajadores de todo el mundo abandonados a su suerte. En 2020, el total de horas de trabajo perdidas equivalió a la desaparición de alrededor de 255 millones de empleos de tiempo completo, es decir, cuatro veces más que la pérdida sufrida durante la crisis financiera mundial de 2009. La pandemia también tuvo un impacto en las vías de transformación económica: mientras que los ingresos han disminuido, la demanda de gasto fiscal ha aumentado pronunciadamente. El comercio de servicios sigue siendo bajo; las cadenas de valor mundiales aún se están adaptando, y la incertidumbre ha afectado la capacidad de reasignar los recursos para usos más productivos.