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Lun, Ene

Lanzan agenda boliviana ante la crisis climática en nueva década

Medioambiente
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Un centenar de instituciones elaboraron la Propuesta de la Agenda Ambiental para Bolivia 2020-2030 que ya fue presentada a la Asamblea Legislativa.
Margarita Palacios / La Paz

Expertos coinciden en que la humanidad está ingresando a una década decisiva para su historia, diez años que podrían ser una última oportunidad de cambiar el rumbo. A nivel mundial afrontamos una emergencia climática que se acelera rápidamente en todo el orbe y el país no es la excepción. Por ello, un centenar de instituciones elaboraron la Propuesta de la Agenda Ambiental para Bolivia 2020-2030 que fue presentada a la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Ante el evidente estado de deterioro en el planeta, la alerta de expertos e instituciones llama a actuar de manera inmediata para no condenar a los descendientes de la humanidad a un mundo cada vez más inhabitable, con un crecimiento exponencial de los niveles de enfermedad, de hambre y conflicto.

¿Qué hacer para evitar esta caída al precipicio? En Bolivia, más de un centenar de organizaciones de la sociedad civil de tierras altas, valles y tierras bajas del país se reunieron preocupadas por problemas climáticos. Sus necesidades y proyectos fueron plasmados en la denominada Propuesta de la Agenda Ambiental para Bolivia 2020-2030.

El documento, elaborado con el apoyo de la Liga de Defensa del Medio Ambiente (Lidema), aborda nueve temas estratégicos como el cuidado de los bosques, la diversidad biológica, las áreas protegidas, los incendios, los recursos hídricos, la minería, las ciudades sustentables y el cambio climático.

“Se trata de un instrumento que puede ser permanentemente actualizado, que contiene información técnica y sugerencias que servirán a las autoridades involucradas en la gestión ambiental del país a planificar y trabajar con urgencia en la solución o mitigación de los temas descritos”, informó Jenny Gruenberger, asesora estratégica de Lidema.

Este documento fue entregado hace unos días a la presidencia de la Comisión de Tierra y Territorio y Recursos Naturales del Senado, a través de la senadora Cecilia Requena, y al presidente de la Comisión de la Región Amazónica, Tierra y Territorio, Agua, Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Cámara de Diputados, Héctor Arce Rodríguez. Ambos asambleístas firmaron un compromiso de apertura y predisposición para trabajar en estas temáticas.

El diputado Arce Rodríguez aseguró que se tomarán estas propuestas como un documento base de discusión y de debate. “Con base en esta propuesta vamos a trabajar para ver qué normas requieren endurecerse, qué normas requieren ajustes y qué normas requieren trabajarlas de nuevo. Existe el compromiso de trabajar de manera conjunta y coordinada pensando en el medioambiente”, dijo.

La senadora Requena coincidió con la priorización de las temáticas tratadas en el documento y aseguró que Bolivia debe declarar emergencia climática, tal como solicitó recientemente el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, quien instó a las naciones a declarar “emergencia climática” hasta que sea alcanzada la meta de cero neto en las emisiones de gases de efecto invernadero.

“En el país tenemos serios problemas relacionados al cambio climático que nos están afectando directamente. Nosotros tenemos graves problemas con el abastecimiento de agua. (…) Debemos proteger nuestros glaciares. Impedir mayor deforestación, contaminación local y evitar minería en los glaciares. Mientras que en tierras bajas tenemos que cambiar los modelos de producción agropecuaria, por mencionar algunos ejemplos”, dijo Requena.

La firma de este compromiso tanto de Arce, diputado por el Movimiento Al Socialismo (MAS), como de Requena, senadora por Comunidad Ciudadana (CC), demuestra que a pesar de tener diferencias políticas tienen el objetivo de trabajar por un mismo fin, recalcó Lidema.

Los cambios deben ser activados por el Gobierno pero también se requiere la voluntad de la población. Porque el tema ambiental compete a la sociedad entera. No se trata de algo sólo importante, sino urgente. Mientras más pase el tiempo, más difícil será hacer algo al respecto.

“Es muy angustioso ver que avanzamos hacia el precipicio y no hay freno, sobre todo en esta última década. Antes el trabajo ambiental era de alegría, de propuestas. No había esa presión de la urgencia y saber que hemos atravesado límites que quizás ya no podamos revertir es muy angustioso. Pero evidentemente uno no puede quedarse con la angustia”, dijo Gruenberger quien trabaja casi 30 años en el tema ambiental.

Gruenberger está consciente de que el camino no va a ser fácil y está convencida de que uno tiene que tener la valentía de transformar ese estado de angustia y ansiedad en fuerza para seguir adelante. “No importa cuán difícil sea, debemos y podemos estar a la altura del desafío. No tenemos el derecho de abandonar ni rendirnos”.

Recalca la importancia de espacios de trabajo conjunto, como el que se construyó desde septiembre de 2019 para realizar la Propuesta de Agenda Ambiental 2020-2030 y marcó un hito en la historia del movimiento ambiental del país.

El siguiente paso es organizar espacios de socialización con asambleístas de cada región para abordar el estado ambiental de Bolivia, las presiones sobre el patrimonio natural y las propuestas para la nueva década.