Plaga de gusanos invade sembradíos de maíz en Mairana y amenaza a otros cultivos

AGRÍCOLA
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Los productores tienen la urgencia de volver a sembrar, pese al avance de la campaña de verano, por lo que piden ayuda de las autoridades para que la situación no empeore.

 El sector productivo de los valles cruceños se ve afligido por la aparición de una plaga de gusanos que invade a los cultivos de maíz y que se concentra en los campos del municipio de Mairana, según el reporte de la dirigencia de la Asociación de Horticultores y Fruticultores de Santa Cruz (Asohfrut).

Se trata del gusano cogollero o coartador, el cual se alimenta de este tipo de cultivos y también alcanzó a plantaciones de cítricos, existiendo también el temor de una posible afectación a otros sembradíos, según el presidente de Asohfrut, Nue Morón Carrasco.

En este sentido, los productores analizan medidas para frenar el avance de la plaga, pero ante la velocidad de la misma también piden ayuda a las autoridades para evitar que la afectación sea mayor.

Y es que en pocos días se advirtió que al menos 800 hectáreas de maíz están en riesgo y ya se empezaron a cuantificar pérdidas, por lo que existe la urgencia de volver a sembrar, tomando en cuenta la fase de siembra de la campaña de verano.

Los productores ya venían siendo golpeados por el déficit hídrico que afecta a diferentes regiones, tema que tuvo que retrasar las labores de siembra, según la información que maneja la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor).

Asimismo, el reporte refleja que la plaga también está afectando a otras comunidades de la provincia Vallegrande, por lo que aún queda por cuantificar las pérdidas generadas por esta situación.

“El maíz que hemos sembrado recientemente ya está siendo afectado por este gusano, que al momento que nace ya está comiendo (…) Significa que la producción puede retrasarse”, señaló Pedro Villarroel, productor afiliado a Asohfrut.

La acción inmediata fue la fumigación en un intento de detener los daños, pero hay cultivos que ya se han perdido, según Villarroel.

por Hortencia Rivera